Historia

El inicio de la actividad turística de la CALOBRA, se remonta a principios del año 1954, se adquiere un antiguo local de 200 metros cuadrados, para posteriormente, en el mes de abril del mismo año, iniciar las obras de lo que se convertirá en el único Hotel de la Calobra. Pasada esta fecha, las obras se paralizan hasta el año 1957 a fin de poder desarrollar el proyecto turístico por el cual se apostó. Nacen del esfuerzo, el Restaurante La Calobra, con un elaborada y amena carta de platos típicamente españoles y al mismo tiempo se inaugura el hotel del mismo nombre, con un total de 46 habitaciones, distribuidas en 3 plantas, unas con vistas al impresionante y bravío mar que dista apenas unos metros del hotel y las otras al esmerado jardín que rodea a toda la propiedad.

Se inicia entonces la era que marcará, la apertura de las puertas al nuevo turismo, y que creará la más típica excursión de los turistas que viajan a la Isla.

Como consecuencia de la demanda, en el año 1975 se construye un nuevo restaurante en la zona más alta, de la ahora peatonal calle que lleva hasta el paraje natural denominado Torrente de Pareis. Y se remodela parcialmente un bar originario del año 1950 y enclavado en la misma playa de la Calobra, que tras fusionarse, pasa a manos de la misma sociedad. Cabe decir también que durante más de 25 años, existió un chiringuito en la playa del Torrente de Pareis, que abasteció de bebidas, bocadillos y dulces a los turistas que se encontraban allí y que antaño, debido al poco acondicionamiento del acceso, no les permitía desplazarse a menudo hasta el centro. Finalmente en el año 1985, se adquiere el que será hasta la fecha, el último solar para construir el Restaurante Mar Azul, que abre sus puertas para acoger a una más moderna modalidad de turismo que gusta de comer en self service. Años después, se ha ido transformando y adaptando al turismo del siglo XXI y actualmente los turistas que visiten la zona, pueden comer a la carta en el Restaurante La Calobra y Brisamar o comer en el self service de ambos, además del Mar Azul. El Bar Playa es el negocio que existe más cerca del mar y si lo que buscan es comprar souvenirs, estos los pueden adquirir en las tiendas situadas en los bajos de los 3 primeros. Para los grupos, se dispone de una sala totalmente equipada y acondicionada, donde antiguamente estaban las habitaciones del hotel. Como se ha comentado antes, gracias a los tour operadores que llevan hasta la zona los clientes mediante alguno de los accesos, la excursión a la Calobra se ha conseguido afianzar como la más popular y satisfactoria de todas las existentes. Anualmente se recibe gran cantidad de turistas y de todas nacionalidades. Los grupos toman especial importancia durante toda la temporada, ya que son muchos los que no dejan perder la oportunidad de comer con una calidad, servicio y paraje de indiscutible belleza.